Versión en español a continuación.
I welcome the progress made in discussions on the recognition of SMEs and supply-chain diversification within the low-carbon steel mechanism.
For the transition to clean mobility to succeed, it must not only reduce emissions, but also strengthen Europe’s industrial base. European SMEs are a central part of the automotive and steel value chains: as suppliers, subcontractors, recyclers, processors, transformers and specialised component producers. Their role should be recognised directly in the Regulation, not treated as an afterthought.
The compromise under discussion would recognise low-carbon steel, or low-carbon steel components, sourced through genuinely established SMEs within the Union that have carried out a substantial manufacturing or processing step in the steel value chain. This includes activities such as recycling, processing, transformation and component production.
This is a balanced approach. It preserves the overall climate architecture of the Regulation while encouraging manufacturers to work with real European industrial actors across the supply chain. It does not impose rigid sourcing quotas, but it gives concrete value to SME participation by rewarding eligible steel or components sourced through such SMEs.
This represents meaningful progress towards making the green transition work for Europe’s industrial fabric, including the smaller companies that are essential to innovation, employment and regional competitiveness across the Union.
Español
Declaración: “Avances en los trílogos sobre las pymes europeas y el acero bajo en carbono”
Acojo con satisfacción los avances logrados en las discusiones sobre el reconocimiento de las pymes y la diversificación de las cadenas de suministro dentro del mecanismo relativo al acero bajo en carbono.
Para que la transición hacia una movilidad limpia tenga éxito, no solo debe reducir las emisiones, sino también reforzar la base industrial europea. Las pymes europeas desempeñan un papel esencial en las cadenas de valor del automóvil y del acero: como proveedoras, subcontratistas, recicladoras, transformadoras, procesadoras y productoras especializadas de componentes. Su papel debe reconocerse directamente en el Reglamento, y no quedar relegado a un elemento secundario.
El compromiso actualmente en discusión reconocería el acero bajo en carbono, o los componentes de acero bajo en carbono, obtenidos a través de pymes genuinamente establecidas en la Unión que hayan llevado a cabo una fase sustancial de fabricación o transformación en la cadena de valor del acero. Esto incluye actividades como el reciclaje, el procesamiento, la transformación y la producción de componentes.
Se trata de un enfoque equilibrado. Preserva la arquitectura climática general del Reglamento, al tiempo que incentiva a los fabricantes a trabajar con actores industriales europeos reales a lo largo de la cadena de suministro. No impone cuotas rígidas de abastecimiento, pero otorga un valor concreto a la participación de las pymes al recompensar el acero o los componentes elegibles adquiridos a través de dichas pymes.
Este avance representa un progreso significativo para que la transición verde funcione también para el tejido industrial europeo, incluidas las pequeñas y medianas empresas que son fundamentales para la innovación, el empleo y la competitividad regional en toda la Unión.